¿Pueden las redes sociales hacer magia con un pueblito suizo de 79 habitantes?

Obermutten Suiza, Caso de Éxito en Redes Sociales

Imagina y visualiza que eres el director de una agencia de marketing, la cual también incluye mercadotecnia de redes sociales, estás sentado en tu oficina y sin aviso, recibes una llamada inesperada. No es una gran marca, ni una startup tecnológica, ni una ONG internacional. Es el alcalde de Obermutten, un pequeño pueblo suizo de apenas 79 habitantes. Y tiene una misión: quiere que el mundo entero conozca su aldea.

¿Suena imposible? Sí, pareciera que no existe manera de lograrlo. Sin embargo, no fue así. De hecho, Obermutten se convirtió en uno de los casos más virales de marketing digital de la última década, todo gracias a una campaña en redes sociales tan sencilla como brillante. Si aún no has escuchado esta historia, te sugiero poner atención, porque suceso es un recordatorio poderoso de lo que la creatividad, la autenticidad y una buena estrategia en redes sociales pueden lograr.

Fuente y crédito: Obermutten © Jonathan Ducrest
Fuente y crédito: Obermutten © Jonathan Ducrest

Todo comenzó con un pizarrón de anuncios

En 2011, la organización de turismo de Graubünden —la región suiza donde se encuentra Obermutten— contrató a la agencia Jung von Matt/Limmat con la petición clara de atraer la atención hacia este rincón de los Alpes, un lugar no solo inadvertido, sino totalmente olvidado. Pero en lugar de crear anuncios costosos o una página web de catálogo, apostaron por algo mucho más íntimo.

La idea fue simple utilizando mercadotecnia de redes sociales: crear una fanpage en Facebook del pueblo. Pero eso sí, con una promesa muy peculiar. En un video, el alcalde —con su aire campechano y encantador— prometió que cada persona que le diera «Like» a la página tendría su foto de perfil impresa y colocada en el pizarrón de anuncios oficial del pueblo.

Facebook Obermutten
Facebook Obermutten

¿Y cuál fu el resultado? En solo unos días, Obermutten tenía miles de nuevos “habitantes” simbólicos. En semanas, el tablón se quedó pequeño. Tuvieron que usar las paredes de un granero. La gente desde Nueva York, Corea del Sur, Alemania y hasta Mozambique empezó a buscar su foto entre las publicaciones del pueblo. Sí, estamos hablando de una aldea alpina que pasó de tener casi 80 personas a decenas de miles de fans en Facebook. Y no cualquiera, se trataba de nuevos fans comprometidos, que comentaban, compartían y hasta enviaban regalos.

¿Cuál fue el secreto?

Desde una perspectiva de mercadotecnia de redes sociales, el caso Obermutten es una joya porque toca todos los puntos clave de una estrategia exitosa:

  1. Promesa clara y emocionalmente poderosa: ¿Qué es más atractivo que ser visto, reconocido, tomado en cuenta? La campaña apeló al ego de una forma muy humana: “Tu foto va a estar físicamente en un pueblo de Suiza. Vas a pertenecer a algo”.
  2. Conexión entre el mundo digital y el real: La magia estuvo en que lo digital se volvía tangible. En un mundo saturado de likes y reacciones sin consecuencias, aquí cada like tenía un impacto visible.
  3. Narrativa auténtica y cercana: No hubo modelos, ni influencers, ni guiones falsos. El alcalde era el protagonista. Y lo que transmitía era verdad. Esa autenticidad conectó.
  4. Contenidos consistentes y participativos: Cada día se subían fotos nuevas del tablón. Las personas se etiquetaban, comentaban, compartían. Se crearon sorteos, saludos personalizados y hasta se fundó el Museo Internacional de la Amistad con todos los obsequios recibidos. Un museo. En un granero. Para celebrar una comunidad digital.
Fuente y crédito: Obermutten © Jonathan Ducrest
Fuente y crédito: Obermutten © Jonathan Ducrest

Resultados que cualquier marca envidiaría

Vamos con algunos números para dimensionar el impacto:

  • Más de 44,000 fans en Facebook, de más de 50 países, aunque hoy su página detlla 32 mil “likes” y 30 mil seguidores.
  • Cobertura mediática en más de 36 países.
  • Un ROI descomunal: con un presupuesto de solo 10,000 francos suizos, se generó un valor publicitario estimado en 2.4 millones, lo que al tipo de cambio de abril de 2025 serían 2,784,000 dólares estadounidenses, sin considerar inflación.
  • Engagement superior al 80%, superando en su momento a las páginas de celebridades globales.
  • Visitantes reales al pueblo atraídos por la campaña: sí, la gente viajó hasta allí solo para ver el tablón.

¿Y lo mejor? No hubo trampa. No fue manipulación ni bots. Fue una historia que le habló directamente al corazón digital de las personas.

¿Qué nos enseña Obermutten sobre redes sociales?

La gran lección de este caso no es que necesitas tener millones de dólares para destacar. Es que necesitas tener una buena historia que contar y entender cómo conectar emocionalmente con tu audiencia. En redes sociales, el contenido que gana no es el más caro ni el más producido, sino el más significativo, el más humano, el que genera una sensación de pertenencia, el que apela a las emociones y genera esa conexión emocional.

También nos recuerda que los canales digitales son más poderosos cuando se entrelazan con el mundo físico. Obermutten no se quedó en lo virtual. Hizo que cada clic tuviera una consecuencia palpable. Y eso, en una era de sobreexposición digital, fue refrescante.

Obermutten, fuente: myswitzerland.com
Obermutten, fuente: myswitzerland.com

Entonces… ¿pudo una aldea suiza hacerse viral?

Sí. Y lo hizo. Porque el tamaño no importa cuando la historia es buena, el mensaje es claro y la ejecución es impecable. Obermutten es el mejor ejemplo de cómo una comunidad diminuta de 79 habitantes puede construir un puente gigante hacia el mundo, con creatividad, autenticidad y un uso inteligente de las redes sociales.

Para quienes trabajamos en comunicación y mercadotecnia, este caso no solo inspira, sino que nos obliga a repensar lo que realmente significa “hacer comunidad” en el entorno digital. Porque al final del día, no importa cuántos seguidores tienes, sino cómo los haces sentir.

Así que, la próxima vez que creas que tu marca es “demasiado pequeña para destacar”… recuerda a Obermutten. Y piensa: ¿cómo esa historia creará conexión emocional?

Finalmente, si bien esta campaña ha quedao varios años atrás y hoy sus publicaciones no reciben avalanchas de “likes”, su posicionamiento fue estratégico. Hoy, pudes consultar su perfil de Facebook aquí: Obermutten.

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