Burberry. Cuando el lujo se volvió social… y tu marca puede hacer lo mismo
¿Alguna vez te has preguntado cómo una firma de 160 años consiguió que los centennials la pusieran en su “wishlist”?
Hoy quiero compartirte el caso de Burberry, porque sus aciertos digitales hablan de moda… pero aplican a cualquier industria que quiera conquistar las redes.
1. Herencia que cuenta historias
Burberry partió de una verdad sencilla: la tradición vende, pero la narrativa enamora. Angela Ahrendts y Christopher Bailey no “tiraron” el trench coat a la basura; lo convirtieron en personaje central y dejaron que las redes contaran su viaje. Moraleja: antes de buscar “la próxima gran tendencia”, mira el ADN de tu marca y pregúntate qué historia merece ser contada.

2. Clientes = creadores
La campaña Art of the Trench liberó las gabardinas a la calle y el contenido a los usuarios. Resultado: 7.5 millones de visitas en un año y +50% de ventas e-commerce gracias a tráfico social.
—Oye, ¿mis seguidores también querrán subir fotos?
—¡Claro! El user-generated content (UGC) no es exclusivo del lujo; funciona porque valida la autenticidad. Regla de oro: facilita la creación (plantillas, retos, hashtags) y reconoce públicamente a quien se atreva.
3. Vive la experiencia “phygital”
En la flagship de Regent Street, los espejos se vuelven pantallas, las prendas llevan RFID y los conciertos se transmiten en vivo. Burberry entendió que el retail no compite con el online; lo amplifica. Si vendes servicios B2B, piensa en demos interactivos; si eres restaurante, transmite la cocina en TikTok Live. La clave es borrar la frontera entre tocar y scrollear.
El término phygital describe la estrategia que integra de manera fluida los entornos físico y digital para ofrecer al cliente una experiencia continua y sin fricciones.
Se trata de combinar la interacción tangible —tocar, probar, asistir a un espacio— con capas digitales que aportan información en tiempo real, personalización, contenido multimedia y la posibilidad de comprar al instante.
Imagina un recorrido que comienza en Instagram, donde ves un producto; continúa en la tienda, donde un espejo inteligente reconoce la prenda y muestra tallas, estilos y accesorios recomendados; y concluye con la compra que llega a tu puerta, todo vinculado a un mismo historial de usuario.
Lo mismo sucede en eventos con credenciales RFID que activan demostraciones personalizadas en pantallas, en restaurantes con menús físicos que incluyen códigos QR dinámicos para sugerir maridajes según la hora y el clima, o en showrooms industriales donde una tableta permite “destapar” capas de datos IoT sobre maquinaria real.
Esta convergencia potencia la experiencia del cliente al hacerla más inmersiva y práctica, multiplica la generación de datos útiles para personalizar futuras interacciones y diferencia a la marca al convertir cada punto físico en un medio de storytelling vivo. En síntesis, ser phygital no es solo coexistir offline y online, sino diseñar un ecosistema integrado en el que cada clic o apretón de manos alimente el siguiente paso del viaje del consumidor.

4. Inmediatez sin perder el glamour
Con See Now, Buy Now la colección se vendía en cuanto terminaba el desfile. Resultado: debate en la industria… y tickets de compra instantáneos. ¿Qué enseñó? Que el deseo viaja a la velocidad del dedo pulgar.
Check-list:
- Crea “ventanas” de lanzamiento corto.
- Incorpora botones de compra directo en social.
- Alimenta la urgencia con countdowns y acceso VIP digital.
5. Multiplataforma con propósito
Facebook para comunidad; X para exclusivas; Instagram para estética; TikTok para viralidad; YouTube para educar; WeChat para China. Nada de “copiar-pegar”. Adapta formato, tono y KPI a cada plaza. Pregúntate: ¿por qué mi audiencia abriría esta app y no otra? Allí nace tu ángulo de contenido.
6. Colaboraciones que suman (de verdad)
Google puso la tecnología para “Burberry Kisses”; Apple filmó un desfile con iPhone 5s; músicos emergentes dieron soundtrack a la marca. El aprendizaje: elige partners que complementen tu narrativa y aporten valor a su propia audiencia. Nada de patrocinios vacíos: busca co-creación y difusión cruzada.
7. Métrica, la reina del glamour digital
Burberry duplicó fans, lideró el Digital IQ de L2 y elevó su acción casi 300% entre 2007-2013. Detrás no había magia, sino dashboards obsesivos con conversión, share of voice y sentimiento. Tu plan debe incluir métricas que importen a finanzas, no solo a marketing.
Kit Burberry-proof en 5 pasos

(Prometimos charla, no cátedra: usa la tabla, hazle screenshot y cuélgala en tu Slack.)
Y ahora, tu turno
¿Qué táctica te inspira más—UGC, phygital o inmediatez? Cuéntame en comentarios y deja el enlace a tu mejor campaña. Si este post te dejó ideas frescas, compártelo y hagamos que la conversación crezca como un trench en día de lluvia londinense.
Nos leemos en el artículo, donde desmenuzaremos otra marca (¡sorpresa!) que entendió cómo seducir al algoritmo sin perder el alma.

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